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El Balance de una Institución Financiera

Vik AdNetwork | 16:27 | 0 comentarios

Una de las manifestaciones de una crisis financiera es el deterioro de los balances bancarios. El colapso de una burbuja especulativa reduce el valor de los activos y lleva a una insolvencia bancaria. La quiebra o bancarrota debido a la insolvencia aparece cuando los activos son menores que los pasivos y la entidad financiera no tiene capital para cubrir las pérdidas. Aclaremos algunos conceptos. En términos generales los activos son el valor monetario de todos los bienes, tangibles o intangibles que la empresa posee. De acuerdo con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), un activo es un recurso controlado por la empresa como resultado de eventos pasados y cuyos beneficios futuros fluirán hacia la empresa; como un activo tiene un valor monetario, puede obtenerse liquidez, producto de su venta. Los pasivos son el valor monetario de todo lo que la empresa debe; en otras palabras, son obligaciones presentes surgidas de eventos pasados y que deberán ser canceladas en el momento indicado. El capital (también llamado patrimonio) es lo que queda luego de pagar los pasivos y pertenece a los dueños de la empresa, es decir, es la diferencia entre lo que tiene y lo que debe.

Un balance es un estado contable de una empresa financiera o no financiera que muestra el total de activos, pasivos y capital. En otras palabras, consiste en una lista de pasivos o fuente de fondos (de dónde obtiene el dinero) y activos o usos de los fondos de una entidad (en que usa el dinero obtenido); por ejemplo, para un banco el depósito de un ahorrista es un pasivo, pues no es dinero del banco (es como si el depositante prestara dinero al banco); el banco invierte el dinero (en la acepción más simple, lo presta) y obtiene un interés que tiene dos fines: retribuir al ahorrista y obtener una ganancia; para que lo anterior sea posible, la tasa de interés que el banco le paga al ahorrista (pasiva) debe ser menor que la tasa que cobra a al inversionista (activa). La ganancia es el capital o patrimonio. El sustantivo balance alude a siguiente ecuación contable:

Activos totales = Pasivos totales + capital

La ecuación anterior sirve para comprender la crisis inmobiliaria de Estados Unidos y algunos países europeos desde el punto de vista de los bancos; desde los primeros años del siglo XXI, el aumento de los préstamos hipotecarios generó un crecimiento en la demanda por viviendas y elevó sus precios. La garantía del préstamo era la vivienda. Al aumentar el precio, ocurría lo mismo con los activos de los bancos, pues los créditos hipotecarios son un activo para la entidad financiera. Como los pasivos mantenían su valor, el capital o patrimonio aumentaba. Dicho de otro modo, si el banco vendía sus activos podía pagar sus pasivos y quedaba dinero para los accionistas.

Alrededor del tercer trimestre de 2006 disminuyeron los precios de las viviendas, evento conocido como el estallido de la burbuja hipotecaria; como consecuencia, las hipotecas y los títulos respaldados por las mismas (activos para las entidades financieras) tuvieron que ser registrados a un valor menor (del inglés, writedown). En otras palabras, ocurrió un fenómeno similar, pero a la inversa: el valor de los activos mostró una reducción al ritmo de la disminución del precio de las viviendas. La insolvencia apareció cuando el valor de los pasivos superó al de los activos y el capital no alcanzó para pagar las deudas. Una opción era aumentar el capital, operación conocida como recapitalización. Había que inyectar dinero a los bancos para cubrir las pérdidas originadas en la tenencia de activos que ya no tenían valor y que la literatura bautizó como tóxicos.

Veamos la secuencia anterior con un ejemplo. Imaginemos a un banco hipotético, que tiene tres categorías de activos: préstamos hipotecarios por un valor de US$1000, inversiones en bonos del tesoro por US$ 900 y US$ 100 en efectivo y reservas (cantidad que el banco mantiene en el banco central de manera obligatoria). El total de activos, obtenido mediante la suma de los tres componentes asciende a US$ 2000, es decir, tienen un valor monetario; como consecuencia, pueden ser vendidos a cambio de dinero.

Por otro lado, supongamos que el banco tiene tres clases de pasivos: US$ 1000 en depósitos de los ahorristas, préstamos de corto plazo que el banco toma de otras entidades del sistema por US$ 400 y préstamos de largo plazo por un valor de US$ 400; así, el total de los pasivos asciende a US$ 1800 y es dinero que representa deuda con terceros. El capital o patrimonio es la diferencia entre los activos totales y los pasivos totales y representa el valor de la institución para los accionistas. En el ejemplo, el capital es de US$ 200.

La insolvencia o bancarrota de un banco ocurre cuando los activos son menores que los pasivos y el capital no alcanza para cubrir la diferencia. Las autoridades regulatorias determinan los requerimientos de capital, definidos como el capital que deben mantener las entidades financieras como porcentaje de los activos. Los acuerdos de Basilea I establecen requerimientos por 8%.

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